Busco tu boca

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Sos al fin la ventana.
Das al mar que desborda en la aurora
cada flor en la espuma que el sol
ha dejado en la playa.
A la luz del coral he peleado contra las mareas.
He robado tu ámbar.
Y a mi amor vagabundo
lo punzan estrellas azules.
He ahí mi infinito. Tu cara que da al horizonte.
Para amarte y amarte
hasta dejar el tifón rendido de amor en tus brazos.
Desde entonces yo soy el guerrero
abrigando el cristal de tu nombre.
Cuando aún la pendiente dejaba
caer desde el cielo tu nombre en picada.
Amarraremos la lluvia. Solo cuento latidos.
Ya mi boca hacia ti vuela al ras de las olas.


Mauricio Escribano

Imagen Noelle Buske
















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1 comentario:

  1. Podría comentar tu poema desde el estricto punto de juicio literario, pero mi querido poeta, imposible... pues tus frases entran a través del aura que me rodea como flechas, como rayos de luz que me iluminan por entero y deslumbran cualquier ápice de juicio de razón, es decir, que me dejas temblando de pies a cabeza, deseando tener un caballero, un templario, un guerrero que blandiera la espada de su lengua así por mí. SUBLIME como tú querido tu arte. MAGNÁNIMO. y no sigo por no parecer anticuada pero de mi parte sepas que me guardo más lisonjas, casi infinitas...

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