Sin ti la noche

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Diré que sus manos
eran ángeles que huían
tropezando en la ternura 
de mis brazos. 
Diré que no hubo un beso
aunque por mis labios
corrió un hilo de locura
que venía de su boca. 
Diré que se marchó
y dejó mi sombra
de pie en aquella esquina
juntando los fragmentos
de la noche.


Mauricio Escribano



. Imagen. Laura Makabresku




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